jueves, 8 de octubre de 2009

CLARO COMO EL BARRO


Hace ya algún tiempo que les hable en esta página de mi amigo Horácio Neves y de su carguero, el San Gabriel, de su vida y de sus ilusiones de futuro que hilaba junto a un cigarro negro y una copa de ginebra Bols, no se si lo recuerdan. Bien, pues en estos últimos días no he podido evitar que su piel acartonada y sus verdes tatuajes volvieran a mi recuerdo mientras leía las noticias del último secuestro del atunero Alakrana en aguas de Somalía, ya les conté en su tiempo que antes de ser capitán de carguero se dedicó durante años a pescar en aguas del Índico.

Ahora nuestros pescadores no consiguen pescar en esas aguas ni un boquerón antes de que unos cuantos somalíes se lancen al puente del pesquero con los cuchillos en los dientes y la botella de ron -unos-, y con el bazoka y el loro en el hombro -los otros-. Se hacen con el barco y se lo llevan a puerto y piden el rescate de turno, mientras que la fragata Canarias de las fuerzas armadas esta por allí de maniobras, sin acercarse mucho -no sea que les secuestren a ellos también-, y cuando quisieron enterarse de lo acontecido los piratas ya habían mandado el fax pidiendo el rescate al armador de turno. Evidentemente a la fragata Canarias ni se le ocurrió ir al rescate del pesquero, montar la pajarraca, dejar listo de papeles a algún que otro pirata y tirar para casa con el pesquero, y que ni se les pase por la cabeza o a la ministra de defensa la da un infarto, que ahora estamos con eso de la alianza de civilizaciones y el andar repartiendo palos es de cafres y descerebrados y no queda nada bien en el inicio de los telediarios ni en las portadas de los periódicos matutinos.

A fin de cuentas que unos golfos apandadores del tres al cuarto subidos en fragatas se dediquen a secuestrar a nuestros atuneros tampoco es suficiente para ponerse a soltar obuses contra los piratas, pillos y pizpiretos malhechores que hacen esto para poder llevarse algo caliente a la boca cuando acabe la dura jornada de pirateo, algo así como hicieron los gabachos esta misma mañana -pero todos sabemos que los franceses son unos cafres y unos belicistas-, no como nuestra armada que no esta para estas lides, sino para pasearse por la Castellana el día de la hispanidad -cabra de la legión incluida-, para eso de los actos más “belicosos” ya se paga el rescate y allá penitas. Total de esta manera nos ahorramos salir en los telediarios pegando tiros a los pobre somalíes -que queda feo- y así ayudamos económicamente a los pobres piratitas, que se tienen que dar a la mala vida, a robar y secuestrar para poder llegar a fin de mes, los pobres.

La última noticia a sido la detención de dos piratas despistados que salieron a comprar tabaco y a los que trajeron delante del juez Garzón, al que por supuesto un grueso grupo de gente ya se le ha echado encima para que se los trate bien y no se les acuse de secuestro ni nada de eso, como mucho de presunto secuestrador, que sino las oeneges de turno se lo van a tomar a mal y van a estropear las cuentas de votos para las próximas elecciones de algún político de turno, asique las ordenes claras y el el chocolate espeso, trátenlos con cariño y que no me pasen ni frío ni hambre y de paso regalarles unas camisetas del Madrid y del Barcelona para que lleven a los niños que seguro que les hace mucha ilusión, y como al juez de turno se le ocurra meterle un paquete va a tener que buscarse trabajo tomando declaración a las gaviotas de las Islas Cies, por ir en contra de la alianza de civilizaciones y por facha.

Ademas la ministra de defensa, ha encontrado la solución, pues lo más fácil para que esto no vuelva a ocurrir no es que los militares de mariquita pérez que nos protegen se dediquen a defenderse de los tiros con la misma medicina, sino dándoles ordenes y pidiéndoles que por favor tengan cuidado con los lanzamientos de proyectiles, no sea que vayan a dañar a alguna persona de a bordo y al cabo chusquero de turno se le hinche la entrepierna y se pase a cuchillo a los piratas de las narices y luego tenga que echarnos el rapapolvo de costumbre los del consejo de las Naciones Unidas -que ya os vale a los españolitos, que siempre estáis montándola-. La fantástica solución que se plantea desde las altas esferas del ministerio es que los atuneros pesquen juntos y así se protejan los unos a los otros, y cuando acabe la jornada -supongo-, se repartiran las rodajas de los dos atunes que han pescado y que sufraguen los gastos y sobrevivan a base de las condolencias y de las buenas intenciones de la ministra. Pues lo dicho todo esta claro como el barro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario