miércoles, 14 de octubre de 2009

IL CAVALIERI Y SUS 3 MOSQUETEROS


¿Porque sera que en muchas ocasiones cuando quiero referirme a Berlusconi viene a mi mente el nombre de Musollini?, ¿sera por el paralelismo morfológico, por que el subconsciente me juega una mala pasada, o simplemente porque mi cuerpo desborda maldad gratuita?, sinceramente no lo se, pero es cierto que me ocurre -seguro que no soy el único-.

El caso es que todo esto viene a que la justicia italiana ha hecho una cosa que ninguno pensamos que hiciera, de buenas a primeras derogó la famosa ley Alfano -ley realizada por los abogados de Berlusconi para aplazar los procesos penales que el primer ministro tiene pendientes-, supongo que no servirá de nada, pues se recurrirá y alguien hará avenirse a su sitio al abogado de turno y aquí no ha pasado nada -pero el precedente queda sentado-. Fue curioso ver la aptitud que tomo el primer ministro de un país desarrollado cuando conoció la noticia, Berlusconi se revelo con brutalidad, inquina e histeria -calculada por supuesto-, cargando incluso hacia el presidente de la república -Napolitano-, por no haberlo defendido ante el tribunal y haber impedido que la resolución saliera adelante -democracia pura como ven-, pero en eso no queda todo, el primer ministro italiano dice que los jueces son “rojos” que lo único que quieren es hundirle, pero que nadie piense que va a dimitir y que quede claro al mundo que nadie va a acabar con él, y por supuesto sigue demostrando que el tiene la sarten por el mango- y a todo esto decenas de muertos en Messina por un temporal-, ¿pero a quien le importan los muertos civiles cuando no hay unas elecciones cercanas?.

Para luchar contra las “ordas rojas” de los jueces italianos, Il Cavalieri se ve respaldado por sus tres mosqueteros, que al igual que los personajes de Dumas no son lo que parecen a primera vista y una vez que les conoces en profundidad te das cuenta de que no tiene nada de trigo limpio, estos individuos son: un abogado y senador del Véneto y un diputado de Milán, pero el más peligroso y cabeza de cartel es un tipo de gran nariz, un saco de dos metros de huesos y piel, con una gran cabeza para lo judicial y un gran marcado acento del Véneto. Lleva más de diez años salvando al hombre más rico de Italia de la cárcel, elaborando leyes personales y rumiando aplazamientos, seguidor de Forza Italia y del antiguo partido fascista. El punto álgido de su carrera jurídica llego hace unos años -seguro que ha muchos les suena-, fue el encargado de defender al capo de la Camorra que ordeno asesinar al sacerdote Peppino Diana, que fue ametrallado en su sacristía de Casal di Príncipe (Caserta), este cura era por entonces una figura de referencia en la formación de la sociedad campanesa contra el dominio de la mafia.

Con todo esto a sus espaldas, su dictadura en la información -pues domina casi todos los medios del país-, así como sus escándalos sexuales y el maltrato a las victimas de L´Aquila y de Messina y con más de sesenta y seis condenas confirmadas y por las cuales nunca ha ingresado en prisión, y no solo no piensa en no dejar el gobierno, sino que amenaza con aumentar su poder. Pero como dice un buen amigo mio- palermitano para más señas-, dice que lo que tiene Italia no es una dictadura como muchos dicen, pues el individuo salió por mayoría en las urnas y no es la primera vez -les recuerdo-, por eso mi amigo dice que nadie debería sorprenderse de lo que acontece allí, y todo esto mientras su juventud sale del país a estudiar o a vivir, con la extraña sensación de dejar atrás el amor y el odio hacia su país a partes iguales, esto ocurre en uno de los países más bellos y con gente más agradable del mundo, pero como dice mi amigo muy a su pesar, Italia tiene lo que se merece. Lo mismo que le ocurre a Valencia, y eso ya lo digo yo.

Dedicado a Renato Russo

No hay comentarios:

Publicar un comentario