miércoles, 9 de junio de 2010

CON ÁNIMO DE OFENDER.


            Hay muchos titulares y noticias que me llaman la atención a diario, lo cierto es que me lo busco yo, pues me gusta leer dos o tres periódicos diariamente. Otros titulares, me hacen hervir la sangre y me saltan la válvula. Los que más me suelen quemar la sangre, son sobre todo los que se refieren a España, es decir, las hojas de Nacional de los periódicos. Desde hace tiempo, no hago más que leer lo mismo a diario, el mismo tema y los mismos protagonistas-dependiendo el punto de vista, según el periódico que tenga en mis manos-. Evidentemente, en los tiempos que corren, la mayoría de estos titulares hablan sobre la crisis económica, y sobre los diles y diretes del presidente del gobierno y del líder de la oposición. Dando ambos una imagen penosa al exterior, denostando un país ya raído de por si, por su historia y por sus habitantes.

          Es cierto, que la economía mundial no anda muy lustrosa, pero eso, no es excusa para que los dos partidos principales del país se lancen exabruptos, insultos y acusaciones de patio de colegio, apoyados, por gritos y golpes en los escaños de sus seguidores, como si de unos ultras futboleros se tratase. No es muy normal, que un gobierno socialista o de pseudo izquierda lleve a cabo grandes recortes sociales. Pero, lo que me parece cachondeo es un titular que leí hace unos días, donde un miembro del partido de la oposición, aseguraba, que ellos eran los defensores de los trabajadores. Les juro por mi colección de Mortadelos, que no me reía tanto desde que ley las declaraciones de la ministra Cabrera, cuando dijo que los jóvenes tienen su propio lenguaje, el chat y el sms. Gracioso que te rilas oye, me partiría de risa si no fuera porque es para echarse a llorar. Que un partido socialista recorte la cultura, no tiene nombre, pero que un partido de derechas se alce como raudo defensor de los trabajadores, suena a cachondeo de bar de barrio. Les aseguro, que no escuchaba una memez tan grande, desde que oí que un judío se presentaba a las elecciones alemanas por un partido neo-nazi.

          Pero, el titular que más me ha llamado la atención, durante los últimos días, ha sido, el que dice, que cada jugador de la selección española de fútbol cobrara 540.000 euros de prima por ganar el mundial. La verdad es que luego nos quejamos, pensé. La vieja Europa se hunde, la crisis económica ahoga hasta a la gran Alemania, Hungría se cae con todo el equipo, los ingleses corren raudos a poner sus barbas a remojar, lo de Grecia no lo solucionan ni Sócrates y Platón pensando a la par, y el dólar, nos habría pasado por encima hace ya tiempo, sino fuera porque la petrolera BP ahoga con petróleo humeante su economía, a la vez que inunda las costas del Golfo de México.

          Y en España, pues ya ven. La bolsa batacazo tras batacazo, los jubilados ven como sus pensiones se congelan, muchas empresas no llegan a fin de mes y no pagan a sus trabajadores, los funcionarios ven como disminuyen sus sueldos, se recorta al cincuenta por ciento el gasto en cultura, a los estudiantes-y ojo, esto no sale en las noticias-, no solo les suben las tasas de matriculación, sino, que las becas prácticamente desaparecen. La gente se rasga las vestiduras. Hay que salir a la calle, dicen unos. Si gobernaran otros esto no pasaba, dicen otros. Pero todos juntos, en amor y comparsa, se pondrán delante de los televisores, con su bufanda o camiseta de la selección, animando con vivas y hurras a los jugadores. A nadie, entonces le importará la crisis, sino, que su máxima preocupación durante un mes, será que España gane el mundial, por encima de esos malditos ingleses y eso perros gabachos. Sin acordarse, del tanto por ciento menos que cobraran ese mes, y sin recordar que su hijo no tendrá ayudas del ministerio de educación a partir de septiembre. Pero que importa, la selección española va a ganar el mundial, y a embolsarse cada uno de ellos más de medio millón de euros.

           Seguro que muchos lo defienden, se lo merecen-dirán-, o han llevado lejos el nombre del país y ayudan a ensalzan el valor patrio, la tan ya conocida y podrida Marca España -apostillarán otros-. Mientras, los que si ensalzan el valor patrio: los científicos, periodistas, médicos y arqueólogos- entre otros-, se buscan los garbanzos del cocido lejos de su casa. Pero, claro, ellos no corren detrás de una pelota, ni su máxima aspiración en la vida es conducir un Ferrari, y conseguir conjugar correctamente los verbos en las ruedas de prensa.

          Al día siguiente, todo el país estará contento. Sobre todo el gobierno, la oposición y los sindicatos. Pues gracias al triunfo de la selección, ningún periódico o telediario abrirán en los próximos quince días ni con los recortes sociales, ni con los tramas urbanísticas o hablando de  temas de corrupción. Todo seguirá igual, la economía seguirá arrastrándose y muchos sufrirán recortes. Pero, llevaremos ventaja en un sentido al resto de Europa, nuestro equipo es campeón del mundo, ahí queda eso. Y mientras tanto, ellos-tanto unos como otros-, llevándoselo muerto. Qué pena y miedo  me das España, rediós, que pena me das.

2 comentarios:

  1. ¿Cómo te va la vida, Valladolida? ;-) Saludos desde Barcelona.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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