miércoles, 7 de julio de 2010

JUGUETES ROTOS.


Todos los domingo, suelo leer alguna revista de estas que acompaña a los periódicos, un dominical, ya saben, la revista que habla un poco de todo, cultureta que te rilas, con artículos de grandes firmas y entrevistas a lo más variopinto de nuestra sociedad. Pues bien, hace unos domingos abrí una de estas revistas- por la última hoja, como hago siempre-, allí un individuo trajeado, repeinado y engominado, aparece junto a un lienzo de una mujer desnuda. El titular era el siguiente: “La nariz de Belén quedó muy bien. La critican porque la ven mucho”. Vaya-pensé-, hasta en las revistas culturetas de fin de semana, aparecen ya estos engendros de las cavernas televisivas del corazón, lo que me faltaba.
El caso, es que la página en cuestión, es una de mis lecturas favoritas de la hora de la siesta dominguera, una entrevista ligera, un tanto contumaz y a veces-no muchas, dicho sea de paso-, con una mala baba irreverente, que hace que me lo pase como un gorrino en un lodazal, cada semana, un personaje importante de la sociedad, aparece en esta página cerrando la publicación. De los últimos meses puedo recordar las entrevistas a un payaso de la tele, a un par de humoristas, un embajador africano, un artista plástico, un director de cine, un actor americano, una cantante mexicana....Pero, nunca me había echado a la cara a un cirujano plástico, y mucho menos al cirujano plástico de una diosa con pies de barro y cerebro de coleóptero, pero bueno, como hombre de costumbres, hice de mi capa un sayo y la ley. Como dice un buen amigo, que se dedica a la literatura: en esta vida hay que leer de todo.
La entrevista, se la pueden imaginar, halagos sobre lo bien que le queda el implante tal y cual, sobre la gente famosa, que el cirujano en cuestión ha operado-sin decir nombres por supuesto-, lo bien que lucen los arreglos en la televisión y lo majas y majos- no me cojeras en un descuido Bibiana-, que son todos y todas cuando salen luciéndose en antena. Como ven, posiblemente sea una de las entrevistas más insustancial, vaciá y etérea que he leído en esta página en los últimos cinco años. Tampoco, quiero echar la culpa al entrevistador, al fin y al cabo entrevistar a una persona-que con todos mis respetos-, es famoso por operarle el lanzamocos a un personajillo del corazón, que a su vez, lo máximo que ha echo en la vida, ha sido calzarse a un torero, pues, era de cajón de madera de pino, que mucha chicha no iban a sacar de ahí.
Lo que me jode un poco más la paz interior, es el nivel de estupidez contagiosa a la que esta llegando nuestra sociedad y nuestro país, estamos creando monstruos televisivos, que no saben diferenciar un culo de las témporas, y que además son un insulto para mucha gente que enciende el televisor y se los encuentra a cualquier hora y en cualquier lugar diciendo barbaridades, dando un gran ejemplo a los niños, pues a mucha gente se le olvida tal vez, que toda esta calaña aparece en pantalla durante horario infantil, dando ejemplo de bajeza y analfabetismo-unas más que otros, cierto es reconocerlo-.
Dejando entrever a los tiernos infantes, que para triunfar en la vida, lo mejor es no tener cultura, no saber hablar más que a voces, luchar hasta la muerte por picarle el billete a un o una famoso o famosa y salir a contarlo en cuantas más televisiones y revistas mejor, que se entere toda España de que eres un vago y que disfrutas con ello. Si tienes un poco de suerte, le caerás en gracia a ese publico exquisito, que se apoltrona cada tarde a escuchar un cumulo de barbaridades y despropósitos varios, y después de eso, después de que la calle te admire por tu “trabajo”, es entonces cuando puedes hacer lo que te salga de donde tenga que salirte, porque todo sera aceptado por esta sociedad que alza a los becerros de oro de los programas del corazón.
Pero no se confundan, pues todo tiene un final, y tan rápido como han ascendido, caerán. No será el primer juguete roto que fabrica nuestra sociedad, y por supuesto, tampoco será el último. Ha habido cientos, con diferentes destinos cada uno de ellos, unos han sido niños artistas explotados hasta la saciedad, hasta acabar queriendo olvidar su pasado unos, o acabando entre rejas otros, dueños de circos, a los que lo raro es que la parca no viniera a buscarlo antes y en definitiva muchos productos trabajados por esa industria y apoyados a pies juntillas por un gran número de espectadores.
Pero, llegará un día, en que estos espectadores se cansen del personaje en cuestión, que la productora, no les den el dinero que demandan y que la parrilla televisiva les de la espalda. Ese, sera el momento, en que estos juguetes rotos de la sociedad, se den cuenta de lo que son en realidad, y entonces será cuando lleguen los lamentos y las ensoñaciones, y puede que muchos tomen la decisión, que en su día tomo otro juguete roto, un boxeador vasco, que cuando vio que todo lo que tenía se había ido, se subió a lo más lato de su edifico en una calle de Madrid y se lanzó al vació.

No hay comentarios:

Publicar un comentario