miércoles, 23 de febrero de 2011

SOBRE SÍMBOLOS Y SALVAPATRIAS.


La noticia no es nueva, bueno, la noticia si, pero el fondo de la cuestión no. El asunto final del tema, es la estupidez y la falta de cultura que envuelve a nuestra sociedad, sobre todo, si a temas políticos o históricos se refiere. No me cansaré de repetir, que tienen mucho más peligro para nuestras vidas, los ignorantes que los malvados.
La noticia, en cuestión, fue publicada hace unos meses, en un diario autonómico de Castilla y León, concretamente, en la edición que hace referencia a la provincia de Salamanca. El titular, deja claro el asunto: “Dañan un escudo de los Reyes Católicos, al confundirlo con un símbolo franquista”. La noticia, habla de un céntrico edificio de la capital charra, de sobra conocido por los que conocen la ciudad, y también para los que somos asiduos a la visita de museos, pues el edificio en cuestión, alberga la colección del Museo Histórico Provincial.
El pétreo edificio fue construido durante los siglos XV y XVI, para servir de residencia a los Abarca-Maldonado. En su centro, resalta sobre la arquitectura, el grandioso escudo de los Reyes Católicos, exactamente, el nuevo escudo de armas de la monarquía tras la conquista de Granada, sumándose al nuevo reino, los antiguos de León, Castilla y Aragón. Abrazados todos, por el águila de San Juan, símbolo perteneciente a la reina Isabel, y que tras la boda con Fernando aportó al escudo de ambos reyes. En la parte inferior de este, aparecen otros dos símbolos de Isabel y Fernando, el yugo y las flechas. Elegidos por ellos, al ser elementos que comenzaban con las mismas letras que sus nombres. En el caso de Fernando -F-, se tomarían las flechas, y por Isabel -Y-, el yugo. Pues en aquellos tiempos, el nombre de la reina se escribía con y griega-o ye que la quieren llamar ahora-, y no con i latina.
El caso, es que un descerebrado, inculto, tontolhigo, un día, se levantó y vió, que el calendario marcaba el 20 de noviembre-día del fallecimiento del dictador Francisco Franco, que celebran tanto seguidores, como detractores del mismo-, y que tal vez este año, en vez de lanzar pintura roja sobre el busto del dictador de la plaza mayor de la capital-como es costumbre todos los años-. Este lumbrera, pensó, que el lo iba a hacer a lo grande, se iba a dejar de hacer siempre lo mismo, y que el iba a innovar en su protesta, e iba a lanzar un bote de pintura a ese escudo fascista al que nadie hace caso-cosa que el vengador enmascarado de bote de pintura-, no lograba entender. ¿Como podía pasar toda la ciudad por alto, esa tiranía de piedra que hacía daño a la vista de todo demócrata que se precie?-demócrata analfabeto e inculto que te rilas a mi humilde entender-. El caso, es que ese día cogió su bote de pintura, homologado por la unión de descerebrados con mucho tiempo libre y pocos libros leídos-que seguro que existe-, y se plantó delante del escudo tallado en el siglo XV. Lanzó el proyectil de pintura, y se marcho a su cueva, supongo muy contento y feliz de lo que había hecho. Es más, me aventuraría a decir, que se fué a su cueva, sin tener la más mínima idea de lo que había hecho.
Lo cierto, es que lo que me jode del acto, no es el acto en si. Cada uno tiene derecho a protestar como quiera, por mucho que me toque el cimbrel, que se estropee patrimonio histórico. Lo que me jode de verdad, llegándome a helar el tuétano, es la incultura, y la estupidez, que envuelve toda la actuación de este adobe con ojos, Y no solo de él. Pues poco después, aparecieron sobre el mismo escudo, dos impactos más, llevados a cabo, por otros dos salvapatrias domingueros, y con el coeficiente intelectual de un melón de Villaconejos. Que supongo, usaran la cabeza para colocarse sobre ella- dadas la vuelta-, gorras de béisbol americano. El problema, es que son estúpidos, ni siquiera son malos, porque si fueran malos, se podría aprender de ellos, por que los malos, son listos. Pero no, estos son simplemente estúpidos, y con estos no se puede hacer nada, porque ni aprendes de ellos, ni ellos aprenden nada de los demás.
Estos individuos, que salen a la calle a protestar por todo y arrasando con todo lo que ven, estos, que se auto califican como anarquistas, unos, sin haber leído en su vida a Bakunin, es más, sin saber quien era Bakunin y sin saber-me juego mi último premio literario-, el significado de la palabra anarquismo. Que se las dan de fascistas-los otros-, sin haber oído hablar de Mussolini, ni de las fascio, y sin conocer a los camisas negras.
Estos individuos, que se meten en problemas políticos, en discusiones históricas o ideológicas sin saber donde tienen la mano derecha, que son incapaces de distinguir entre un escudo del siglo XV, con otro del siglo XX, por que no conocen su historia. Pues, si la conocieran, sabrían, que no es extraño, que dictadores modernos, asuman como propios, símbolos de personajes importantes de la historia. Pues muchos de ellos enajenados por el poder, se llegan a creer descendientes de estos. O sino, porque creen, que el principal símbolo del nacionalsocialismo -de hay la palabra Nazi-, hitleriano, era la cruz gamada, una cruz que ya se podía observar en la orfebrería de la Grecia clásica.
Pues eso, cuanto más peligro tienes los ignorantes que los malvados.

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