miércoles, 25 de mayo de 2011

UNA TARDE DE MAYO ( I ).


Suelen, o solían decir que la juventud de este país, no se interesaban por nada, que nada les apasionaba salvo el fútbol-a algunos-, que se pasan el día jugando a la Plai estation, o a la video consola de turno. Eso era así, hasta hace unas semanas, pues tras aguantar muchos años, muchas declaraciones políticas-iba a poner estúpidas, antes de políticas-, pero se sobreentiende. Tras muchos casos de corrupción política, de bravuconadas de chuloputas-con respeto a los chulos, y a las putas-. Con alcaldes y alcaldesas que se ríen a carcajadas, mientras vacían a manos llenas las arcas del municipio, o de la comunidad, bajo el amparo de los políticos de mayor altura.
Resulta, que ahora un grupo de jóvenes, apoyados por mucha más gente de otras edades y épocas, se han hartado de soportar a esos tipos y tipas que cantan por las mañanas, y se creen superiores por ser delincuentes con valija diplomática y coche oficial. La gente, sin casa, sin trabajo, sin futuro, pero con estudios, masters e idiomas a cascoporro-que dirían en mi tierra-, van arrastrándose de empleo precario, en empleo precario, intentando sobrevivir, como buenamente pueden-como buenamente podemos-. Mientras vemos como esos infames individuos, viven a todo trapo, con grandes coches, grandes comilonas, viajes pagados por el estado, mansiones tan grandes como horteras, donde gozan de fiestas repletas de prostitutas y prostitutos, usados para convencer a empresarios y banqueros de firmar tal o cual convenio, que les hará llenarse los bolsillos, con más dinero prostituido. Y nunca mejor dicho.-al que no se lo crea, o desconfíe, les recomiendo el documental “Inside Job”-.
Pues lo dicho, nos hemos hartado, tanto que el hartazgo que llevábamos en nuestras entrañas, ha salido y se pasea de la mano con nuestra indignación, por las calles y las plazas de todo el país. Llegando a contagiar de su entusiasmo y buen hacer a países cercanos, como Portugal, Francia e Italia. Cierto es, que al principio los jóvenes indignados que se concentraban en las plazas europeas, eran personas españolas, estudiantes o exiliados. Tanto políticos, como económicos, que por desgracia ahora es lo que más se lleva. Pero en estos momentos, en los que escribo estas lineas, se han juntado miles de jóvenes franceses, hartos del ninguneo público al que los someten sus propios políticos.
Hace unos días, cuando llegué a la acampada de la Puerta del Sol por primera vez, apenas eramos un grupo de jóvenes indignados, con una pancarta cabecera y miles de otras más pequeñas, hechas de todo tipos de materiales, que portábamos como buenamente podíamos. Todo, como decía la gente, lo de siempre. Un grupo de perroflautas que no teníamos otra cosa que hacer, que estropear el material urbano y mear las esquinas. Pero pronto-los que andábamos por allí-, nos dimos cuenta que iba a ser mucho más que eso, se nos notaba, nos mirábamos un tanto asustados, pero pronto esas tímidas miradas, pasaron a ser miradas de ilusión. Ahora si, ahora vamos a demostrar los que somos y lo que queremos. Lo básico, queremos que los políticos-de todos los partidos que hoy están en el parlamento-, sepan que nos hemos cansado, que estamos hasta el occipucio, de que un grupo de politicuchos, que solo ven la paja en ojo ajeno, se rían de nosotros. Esos tipos y tipas mucho peor preparadas, y con menos inteligencia, que cualquiera de los que allí estamos o estuvimos concentrados.
La ilusión, corre y ha corrido por muchas plazas y calles de este país. Pasamos de ser un grupo que empezaba a andar contra corriente, contra el orden establecido, unos anti-sistemas-que decían algunas televisiones de la extrema derecha-, o pro-etarras, según un escritorzuelo de tres al cuarto, que ahora se dedica a reescribir la historia de España, junto a su colega cojitranco, que antaño, despotricaba sobre todo lo que se mueve en la radio de la curia. Hasta llegar a juntarnos, solo en la Puerta del Sol madrileña, más de 55.000 personas-según la policía-, indignados e indignadas, que diría cierta ministra.
Todos lo partidos políticos de este país, sin darse cuenta de lo que ocurría, tuvieron la intención de correr al campamento del Km. 0, para hacerse la foto de rigor, junto a los indignados, pues todos-sin excepción-, pensaban que nuestra indignación era contra el partido que les hacía la competencia. Asique, cuando por fin lograron darse cuenta, de que ninguno nos representa, que ninguno se aproxima ni un tanto a lo que nos interesa, ni a lo que buscamos. Simple y llanamente, se dedicaron a ignorarnos o a criticarnos.
Por suerte, el tiempo y las situaciones, ponen a todos en su sitio. Al pasar los días, nuestro modales, nuestro civismo y nuestras ideas, se ha impuesto a sus declaraciones intentando desprestigiarnos. Muchos políticos quedaron desconcertados por nuestra labor. Para ello, se han llevado a cabo muchas ideas, muchos apoyos, muchos hombro junto a hombro, de gente que no se conocia hasta ese momento, y que tal vez no volverán a verse nunca, pero que en ese instante, decidieron tirar todas en una misma dirección, de forma totalmente desinteresada, sin esperar nada a cambio. Simplemente luchando, por una sociedad mejor, por una democracia real, en la que todos seamos iguales. Pero estos detalles, y alguna que otra historia, se las contaré en el próximo artículo.

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