miércoles, 23 de noviembre de 2011

MEMORIAS DE UN NEOAFRANCESADO.


Supongo que siendo la fecha que es, y tras los cambios políticos acontecidos en los últimos días en España, usted, ávido lector esperará que esta página suya y mía, fuese un grito mudo, de desesperanza o de alegría incontenible, como lo están siendo hasta hoy la mayor parte de columnas y artículos que llevan la palabra actualidad en su solapa. Pero no, siento decirle que se equivoca, no porque usted, querido lector no sea observador y paciente que lo es. Y sin duda lo es mucho más que el abajo firmante. Pero si me lo permiten hoy, voy a utilizar la segunda parte de la pestaña que describe esta página, esa que la describe como historia, para hacer de esta página de hoy, un canto de cisne a favor de una ciudad muy visitada pero poco conocida. Y si me lo permiten, también hacerme a mi mismo un poco de publicidad, un poco de autobombo.
Pues bien, en fin, el caso es que como ya les he dicho, el abajo firmante es tan obstinado como el que más y decide nadar en contra de la marea, remontando el río en contra de la corriente, como si de un salmón pre-ahumado se tratara. El asunto es que como dice un amigo, el saber no embota lanza, y además yo escribo sólo por matar las tardes y las madrugadas, por no ponerme a deshacer las maletas o a hacer otras nuevas, por no arrastrarme por las estaciones y los aeropuertos. Pues un día como otro cualquiera, paseando por las calles de la antigua Lutecia, cerca del antiguo circo romano, donde ahora los abuelos pasan las tardes jugando a la petanca y contando historias de cuando eran jóvenes y atrevidos, decidí, que yo también debería atreverme a hacer, a llevar a cabo, un asunto que me recorría las neuronas desde hace unos meses.
Fue entonces cuando llegue a casa y me puse manos al asunto, abrí mi libreta y busque mis bolígrafos, y comencé a esbozar lo que algún día próximo sería la presentación final vía blog. Lo primero el nombre, muchas vueltas y revueltas hasta que lo decidí, nunca quede muy convencido, tal vez aún no lo estoy, tal vez no lo estaré nunca. Luego la organización, y la foto principal. Finalmente tras horas arduas de creación de la página comencé a preparar los contenidos, tras sopesarlo mucho, decidí, que la publicación sería diaria, y que la pequeña entrada literaria, sería siempre acompañada de una foto-también hecha por el abajo firmante-, a modo de ayuda en la situación de lo abajo narrado.
El blog en sí, tiene un único tema, que engloba o encierra otros muchos temas dentro de él, espero que entren en él y lo vayan descubriendo poco a poco, día a día, tal como yo las descubro día a día, paso a paso por la ciudad del Sena. Pues en él, con la simple excusa de hablar de París, se tocan muchos otros temas, temas importantes en la vida parisina y en la de los nuevos afrancesados, pos napoleónicos que por estas tierras nos encontramos.
La intención, o la pretensión, si es que se puede ser pretencioso e intentar escribir prosa poética a la vez, sin caer en la falsa modestia o en la fácil critica, es querer llevar a cabo con esta nueva publicación-suya y mía-, una nueva guía de la ciudad, nada más lejos de las guías turísticas que atestan las librerias y los nuevos centros comerciales llenos de libros, pero vacios del alma bibliofilo, que muchos buscamos en esos almacenes de libros, que algunos simplemente llaman librerias.
Allí, podrá encontrar querido lector, historias curiosas de la ciudad, curiosas y poco conocidas, tan poco, que incluso la mayor parte de los parisinos, pasan por delante de ellas sin saber de que se tratan. Verán lugares curiosos, como cementerios, placas o situaciones nada convencionales, y que por supuesto no aparecen en esas tan preparadas y caras guías turísticas, llenas de colores y fotos de archivo. Tendrán la oportunidad de ver y casi oler los barrios más periféricos de la capital francesa, esos mismos barrios que los egocentrístas parisinos califican como suburbios. Aprenderán a ver y diferenciar los olores de cada uno de sus barrios, de la gastronómica de estos, dependiendo de que tipo de gente vive y cocina en ellos, de sus tiendas y de sus gastronomía, más allá de los croissans y del champagne. De sus gentes.
En fin un nuevo proyecto, para el abajo firmante y para usted lector. Un proyecto, que nada más comenzar ya tiene fecha de caducidad, pues las entradas se actualizaran a diario mientras un servidor viva en la ciudad de la Torre Eiffel, una vez que este pobre diablo de con sus huesos y sus libros en otra ciudad del globo, el blog cerrara sus puertas, almacenando en su interior todos y cada uno de los recuerdos, de las formas y de la imágenes que un día decidí trasvasar de mi cabeza a una página de papel, o en realidad a una página digital.

Pueden leerlo y disfrutarlo en : http://retazossobreparis.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario