miércoles, 20 de junio de 2012

SIETE HOMBRES Y UNA MINA.



Los antiguos lectores, o los asiduos de está página-suya y mía-, ya sabrán y habrán leído en ella más de una vez y más de dos, que el abajo firmante es asiduo lector diario de periódicos, tanto digitales como físicos. Y como tal, las noticias actuales de mi viejo, perro y admirado país no me dejan lugar para la esperanza, pero si para la mala baba y la retranca-en según que casos-, no en el que hoy tratamos, vaya la aclaración por anticipado.

La noticia es clara, y viene dada por el desprecio que un gobierno-el español, no un partido, sino del gobierno, el de antes y el de ahora, y posiblemente el futuro también-, hacía un grupo social concreto, el pueblo llano que dirían en la Edad Media, el populacho que dirían en el siglo XIX, el pueblo que diríamos ahora, los españolitos de a pie, los de siempre. Ahora-lo verán en las noticias-, les ha tocado a los mineros, aunque no creo que sean los últimos que verán como les siegan la hierba a la altura de la campanilla, y los lanzan al vació del paro a alta edad, y de paso, sentencian a muerte a los sectores que nacieron y viven a la sombra de la minería, por no hablar de los pueblos, de una región entera que se va por el sumidero, por el capricho de unos políticos de mente estrecha, que cantan por la mañana, mientras se secan sus partes intimas con toallas de cien euros y desayunan en El Palace, antes de entrar al Congreso de los Diputados a “ganarse” ese suelo millonario y vitalicio, por reírse de usted y de mi-entre otros-.

Las imágenes que veo, ya las he visto antes, hace muchos años, y no estoy hablando de imágenes en países de latinoamérica, o de la Europa del este, no, nada de eso, hablo de la primera marcha negra que recorrió como una vergonzosa cicatriz el norte de España, desde el Cantábrico hasta Madrid. Llegaron incluso a dedicarles una película, Pídele cuentas al rey-creo que se titulaba-.

Ustedes dirán que a que viene todo esto, pues bien viene a que no se que leches tiene que pasar en este país, para que la gente vilipendiada, se ponga las pilas y coja a esos verdugos a los que han votado o no han votado, en estas o en otras elecciones, y les hagan achantar la muy y pensar en que o espabilan, o como sigan haciendo la vida imposible al populacho -como ellos dicen-, que les mantiene donde están, van a cambiar las tornas y verdes las van a segar. Aunque en España perdimos la ocasión de poner una guillotina en la Puerta del Sol, y ahora así nos va.

Recuerdo como ya les digo la primera marcha negra, me recuerdo a mi de niño, no se ni los años que contaba, pero lo visualizo perfectamente, las noticias a diario hablando sobre los mineros, defendiendo su trabajo, su vida, recuerdo a los alcaldes indignados pidiendo a su propio partido- que por entonces gobernaba el país-, que nos les mataran de hambre, que no les rompieran el futuro en la cara de sus hijos, que no ahogaran su tierra, recuerdo a los mineros con la cara tapada, cortando las autovías principales, lanzando cohetes para defenderse de los pelotazos de las fuerzas del orden, mientras una espesa humareda negra, proveniente de neumáticos en llamas oscurecían la escena, recuerdo también como ahora a trepas de medio pelo, a parásitos del estado, de las organizaciones que ahogan al ciudadano, acusándoles de terroristas, de guerrilleros. Recuerdo el día que comenzó la marcha, saliendo desde Asturias y recogiendo mineros por todo el camino, sobre todo en la zona leonesa, donde mis paisanos, rudos, de manos callosas, de pulmones negros-no por el tabaco, sino por su trabajo-, se unían, vestidos con monos azules y cascos blancos.

Los recuerdo entrando en mi pueblo, pues se encontraba en el camino hacía la capital de reino, recuerdo sus caras como si los estuviera viendo ahora mismo, cansados, hastiados, algunos deprimidos incluso, pero en el fondo con expectativas de que sus problemas se solucionaran, aunque en el fondo de su alma no contaban con ello.

Recuerdo sus pies-en eso no tengo certeza si lo vi en directo o por la televisión-, morados unos, negros otros, plagados de bojas y llagas, que algunos médicos y enfermeras, se dedicaban a intentar curar, ayudando en lo que podían a esos trabajadores que luchaban por lo suyo. Hoy es lo mismo, han pasado muchos años, han cambiado varios gobiernos, y los niños que nunca habíamos salido del pueblo-o casi-, y veíamos esas escenas como si fuera los más extraordinario del mundo hemos crecido, viajado y ahora vemos el mismo problema, pero desde otro punto de vista, muy alejado de lo que en ese día sentíamos.

Los siete mineros que llevan encerrados en la mina de Santa Cruz del Sil-en el Bierzo, provincia de León-, además de mostrar una lucha por lo que es suyo, deja ver una de las reacciones más fuertes contra las últimas medidas de un gobierno despótico, que ahora sorprende -a algunos-, diciendo que este año además de todo, no habrá debate sobre el Estado de la Nación. Miel sobre hojuelas.

Como tantas veces hay dos Españas, pero esta vez no se trata de ideologías políticas, ni de votos o campañas políticas, sino que es algo mucho más cercano, más inmediato. O nos concienciamos que nuestros derechos se conquistan luchando-pacíficamente la mayor parte de las veces-, por lo que es nuestro, por lo que nos pertenece, por lo que consiguieron nuestro padres y abuelos, o nos quedamos en casa mirando en la televisión el fútbol o los programas del corazón, mientras nos destripan culturalmente y nos saquean nuestros derechos y nuestro futuro.

miércoles, 13 de junio de 2012

SOBRE TOCA PELOTAS Y FUTBOLISTAS.


Algunos dirán que vaya bobadas ha elegido el abajo firmante para llenar la página de hoy, que si, que es así, y que qué le vamos a hacer. Otros dirán que me repito y que deje de ser un cascarrabias de libros viejos, al que le gotea el colmillo de furia cada vez que lee un periódico, y que me siente con una litrona y un quilo de patatas fritas, delante de la televisión a ver el partido de fútbol de turno, gritando ¡España!, ¡España!, y pintándome la cara con la enseña patria. Otros me atildarán de rarito por no gustarme el fútbol, y supongo que a algún patriotero estéril de historia y sentido, se le llenará la boca acusándome de rojo, comunista, masón o come niños, por no pintarme la cara de rojigualga.

Pero en realidad no me extrañaría ninguna de estas reacciones y algunas peores, pues últimamente tengo la impresión de que ese patio de vecinos, al que algunos llamamos España, se está convirtiendo a pasos agigantados en el país de los Tonetti. Hace ya unos cuantos años, en la última competición europea a nivel de selecciones, o el último mundial, no recuerdo bien, dije lo siguiente:
“Todos juntos, en amor y comparsa, se pondrán delante de los televisores, con su bufanda o camiseta de la selección, animando con vivas y hurras a los jugadores. A nadie, entonces le importará la crisis, sino, que su máxima preocupación durante un mes, será que España gane el mundial-o lo que toque-, por encima de esos malditos ingleses y eso perros gabachos. Sin acordarse, del tanto por ciento menos que cobraran ese mes, y sin recordar que su hijo no tendrá ayudas del ministerio de educación. Pero que importa, la selección española va a ganar el mundial-o lo que sea-, y a embolsarse cada uno de ellos más de medio millón de euros.
Seguro que muchos lo defienden, se lo merecen-dirán-, o han llevado lejos el nombre del país y ayudan a ensalzan el valor patrio-apostillarán otros-. Mientras, los que si ensalzan el valor patrio, los científicos, periodistas, maestros, médicos y arqueólogos- entre otros-, se buscan los garbanzos del cocido lejos de su casa. Pero, claro, ellos no corren detrás de una pelota, ni su máxima aspiración en la vida es conducir un Ferrari, y además-odiosos de ellos-, consiguen conjugar correctamente los verbos en las ruedas de prensa”.

Como pueden ver hay cosas que no cambian-ni en dos años, ni en doscientos-, llegan de nuevo las hordas de gente cargados con camisetas y bufandas, llenando plazas y bares, cosa que me parece licita, y perfecta, siempre y cuando esa gente se de cuenta de lo que ocurre a su alrededor, que vean como mientras nos engañan, y nos tapan los ojos con fútbol, pan y circo, hay un grupo llamado Comunidad Europea, que nos está interviniendo económicamente, por la libertad que les hemos dado a los políticos, a los presidentes de gobierno de rojo o de azul, y a sus mesnadas, para meter la cabeza en todo lo público, hacerlo privado, llenarlo de mierda y lanzárselo al populacho, que mientras tanto mira embobado a la roja o a la colorada, o a la madre que los acunó a todos.

Eso es lo que me hace saltar la válvula, la facilidad que encuentran esta panda de mal nacidos, de sueldos millonarios y vitalicios, para hacer lo que les sale del ciruelo, mientras no son capaces de mirar más allá de su ombligo, ni de su cuenta bancaria, y que la única bajada del paro que les interesa es la de sus amigotes y familiares, colocándolos a dedo en instituciones y empresas públicas, cobrando sueldo millonarios pagados por usted y por mi. En España no tenemos remedio, vamos de zoca en colondría y sin atisbo de mejorar, pues cuando parece que la gente se lanza a la calle, a callar las bocas de los políticos corruptos y trafulleros, nos colocan un campeonato de fútbol, o lo que toque, y nos encerramos en casa, salvo si la selección gana, que saldremos a la calle a abarrotar plazas y beber cerveza, como si al día siguiente nos subieran el salario un cien por cien, o si se acabara el paro, o como si las becas para los estudiantes-esos que si son el futuro verdadero del país-, no fueran a desaparecer de por vida, o como si la sanidad y la educación siguiera siendo pública y para todo el mundo. Como si hubiésemos aprendido a valorar lo que tenemos gratis, como si tuviésemos claro que a los profesores no se les agrede, sino que se les agasaja, y que a los médicos o las enfermeras hay que tratarlas con el respeto que merecen, por curarnos por un salario mínimo, y que va a ser menos, pues los políticos, apoyados por su fiel infantería de votantes del tonto de guardia, han decidido que los funcionarios no solo deben de tener el sueldo congelado, sino que hay que bajárselo, pues es necesario para salir de la crisis económica, o más bien de la estafa económica. Mientras se pierden miles de millones salvando bancos y banqueros.

No aprendemos, ni aprenderemos, seguimos en la misma, el presidente no da la cara, la oposición hace oposición, pero cuando tiene la oportunidad de llevar a cabo los cambios, no dice ni negros ojos tienes. Y por si fuera poco, mientras los hombres de negro nos intervienen, mientras venden el solar que ya es España, el presidente escurre el bulto, manda al caballo de Troya disfrazado de ministro de economía, y después, cuando ya no le queda otra, cuando debería caérsele la cara de vergüenza, sale y dice, que se va a ver a España en la Eurocopa, que es lo normal y que todo esta bajo control. Con dos cojones, nos estamos ganado el apelativo de república bananera de primer nivel, y lo que tenemos por gilipollas, y por aguantar todas estas estupideces a los toca pelotas que se aferran al sillón del poder estatal.

miércoles, 6 de junio de 2012

EL FAMOSO CONTUBERNIO JUDEO-MASÓNICO.



Hoy a terminado la guerra civil”, dijo Salvador de Madariaga, al terminar el famoso Contubernio de Munich, o Contubernio de la Traición, según las altas esferas pertenecientes al franquísmo. Pero que en realidad no fue otra cosa que el IV congreso del Movimiento Europeo. El termino peyorativo, lo forjó el diario franquista Arriba, para acusar a los opositores al franquísmo de traidores a España y a los españoles, lo que sucedió en realidad en ese famoso contubernio-reunión europea-, fue la creación de los primeros cimientos para llevar a cabo la Transición Española.

Vayamos al grano, muchos de ustedes-sobre todo los que vivieron los últimos años de poder franquísta-, recordaran al Caudillo, asomado al balcón de la Plaza de Oriente de Madrid, dando discursos y arengas, acusando a los hostigadores y a los opositores del franquísmo, y de la dictadura, que por aquel entonces ya contaba con casi cuarenta años de edad, como los culpables de un contubernio judeo masónico, para hundir a España y a los verdaderos españoles. Lo repetía una y otra vez, hasta la saciedad, como si fuera una coletilla, como si ese contubernio y los que lo realizaron tuvieran la culpa de todo, lo tomó como una cruzada más contra él, y contra su injusto régimen.

El caso, ya les digo, que a muchos de ustedes les sonará la famosa frasecita, sobre la nombrado conspiración judeo masónica Estoy seguro que muchos de ustedes sabrán el porqué del asunto, pero para los que lo hayan olvidado, o para los que tengan un lejano recuerdo, usemos la página de hoy para refrescarnos la memoria general, pues además exactamente hoy, se cumplen cincuenta años de la reunión realizada en Munich, por todas las fuerzas opositoras al franquísmo-salvo el Partido Comunista Español, que no fue invitado-, tanto los que se encontraban dentro de esa España-representado por José María Gil Robles, dirigente de la CEDA, y ministro de la guerra en el gobierno de Lerroux, durante la Segunda Reepública española-, como los que se encontraban en en exilio-representados por la figura destacada de Salvador de Madariaga-. La reunión tuvo lugar en el hotel Regina Palace de la ciudad bávara.
El País se encontraba en medio de la revueltas mineras de Asturias, de los estudiantes, de los opositores pidiendo derechos generales y básicos, que llevaban tres décadas negándoselas, España, acababa de llevar a cabo el primer acercamiento para ingresar, y formar parte de la Comunidad Económica Europea, con el resultado obvio de negación por parte del viejo continente. Pues se negaban a la entrada de España como miembro de la Comunidad, un país cuyo régimen no era democrático, ni libre. Asique nones, vamos, que verdes las iban a segar, y mientras los franquístas se encogían de hombros sin entender porqué no les querían en su club privado, el resto se movió.

Fue entonces, cuando los opositores de Paquito y sus secuaces, se pusieron manos a la obra y juntando 118 personas, pertenecientes a todos los grupos contrarios al Generalísimo-salvo el Partido Comunista Español, ya les he dicho que no les dijeron ni negros ojos tienes-, y redactaron un documento firmado por todos los delegados. Él cual rezaba así:




1.- La instauración de instituciones auténticamente representativas y democráticas que garanticen que el Gobierno se basa en el consentimiento de los gobernados.
2.- La efectiva garantía de todos los derechos de la persona humana, en especial los de libertad personal y de expresión, con supresión de la censura gubernativa.
3.- El reconocimiento de la personalidad de las distintas comunidades naturales.
4.- El ejercicio de las libertades sindicales.
5.- La posibilidad de organización de corrientes de opinión y de partidos políticos.
Todos los delegados españoles, pensaron y creían con certeza que estas bases serían las principales y mínimas, para que todas las personas de España, se sintieran en libertad, a la vez que sintieran una prudencia política tras un largo y fuerte cambio tras cuarenta años de dictadura. La idea y los cinco puntos, fueron aplaudidos y apoyados por el resto de los miembros de la Comunidad Económica Europea.

Incluso el representante del Partido Socialista Español Rodolfo Jopis, le pidió a Joaquín Satrústegui-político que quería que la democracia fuera monárquica y recayera en don Juan de Borbón-, le dijera al Conde de Barcelona, lo siguiente:

“El PSOE, tiene un compromiso con la república que mantendrá hasta el final. Ahora bien, si la corona logra establecer pacíficamente una verdadera democracia, a partir de ese momento el PSOE respaldará lealmente a la monarquía”.

De aquellos polvos vienen estos lodos, pero bueno, ese es otro tema, que trataremos seguramente otro día, o no.

A la vuelta de los delegados representados por Gil Robles a España, la guardia civil les esperaba en el aeropuerto de Barajas a pie de pista, como si de terroristas de alto nivel se tratase. Allí mismo les ofreció dos opciones: exilio o destierro. Ellos se negaron, no creían-y no lo hicieron-, haber hecho nada malo, rápidamente fueron enviados a las Islas Canarias, alejándolos de la Península, muchos aceptaron el exilio, otros quedaron en el destierro. La reacción del franquísmo fue muy dura, tal vez más de lo que se esperaba a esas alturas. Pero este paso, esta reunión, este mal llamado contubernio por la prensa afín al franquísmo, por sus seguidores y sobre todo por la cabeza de la dictadura, ya había sentado unas bases, abierto una importante puerta, y había creado una vía a la esperanza futura. Había creado los cimientos para una democracia española. Pero hoy eso no se estudia, no sale en los libros y nadie sabe-ni ganas tienen-, de quien leches es Madariaga, Jopis, Gil Robles, ni la madre que trajo a ninguno.