miércoles, 13 de junio de 2012

SOBRE TOCA PELOTAS Y FUTBOLISTAS.


Algunos dirán que vaya bobadas ha elegido el abajo firmante para llenar la página de hoy, que si, que es así, y que qué le vamos a hacer. Otros dirán que me repito y que deje de ser un cascarrabias de libros viejos, al que le gotea el colmillo de furia cada vez que lee un periódico, y que me siente con una litrona y un quilo de patatas fritas, delante de la televisión a ver el partido de fútbol de turno, gritando ¡España!, ¡España!, y pintándome la cara con la enseña patria. Otros me atildarán de rarito por no gustarme el fútbol, y supongo que a algún patriotero estéril de historia y sentido, se le llenará la boca acusándome de rojo, comunista, masón o come niños, por no pintarme la cara de rojigualga.

Pero en realidad no me extrañaría ninguna de estas reacciones y algunas peores, pues últimamente tengo la impresión de que ese patio de vecinos, al que algunos llamamos España, se está convirtiendo a pasos agigantados en el país de los Tonetti. Hace ya unos cuantos años, en la última competición europea a nivel de selecciones, o el último mundial, no recuerdo bien, dije lo siguiente:
“Todos juntos, en amor y comparsa, se pondrán delante de los televisores, con su bufanda o camiseta de la selección, animando con vivas y hurras a los jugadores. A nadie, entonces le importará la crisis, sino, que su máxima preocupación durante un mes, será que España gane el mundial-o lo que toque-, por encima de esos malditos ingleses y eso perros gabachos. Sin acordarse, del tanto por ciento menos que cobraran ese mes, y sin recordar que su hijo no tendrá ayudas del ministerio de educación. Pero que importa, la selección española va a ganar el mundial-o lo que sea-, y a embolsarse cada uno de ellos más de medio millón de euros.
Seguro que muchos lo defienden, se lo merecen-dirán-, o han llevado lejos el nombre del país y ayudan a ensalzan el valor patrio-apostillarán otros-. Mientras, los que si ensalzan el valor patrio, los científicos, periodistas, maestros, médicos y arqueólogos- entre otros-, se buscan los garbanzos del cocido lejos de su casa. Pero, claro, ellos no corren detrás de una pelota, ni su máxima aspiración en la vida es conducir un Ferrari, y además-odiosos de ellos-, consiguen conjugar correctamente los verbos en las ruedas de prensa”.

Como pueden ver hay cosas que no cambian-ni en dos años, ni en doscientos-, llegan de nuevo las hordas de gente cargados con camisetas y bufandas, llenando plazas y bares, cosa que me parece licita, y perfecta, siempre y cuando esa gente se de cuenta de lo que ocurre a su alrededor, que vean como mientras nos engañan, y nos tapan los ojos con fútbol, pan y circo, hay un grupo llamado Comunidad Europea, que nos está interviniendo económicamente, por la libertad que les hemos dado a los políticos, a los presidentes de gobierno de rojo o de azul, y a sus mesnadas, para meter la cabeza en todo lo público, hacerlo privado, llenarlo de mierda y lanzárselo al populacho, que mientras tanto mira embobado a la roja o a la colorada, o a la madre que los acunó a todos.

Eso es lo que me hace saltar la válvula, la facilidad que encuentran esta panda de mal nacidos, de sueldos millonarios y vitalicios, para hacer lo que les sale del ciruelo, mientras no son capaces de mirar más allá de su ombligo, ni de su cuenta bancaria, y que la única bajada del paro que les interesa es la de sus amigotes y familiares, colocándolos a dedo en instituciones y empresas públicas, cobrando sueldo millonarios pagados por usted y por mi. En España no tenemos remedio, vamos de zoca en colondría y sin atisbo de mejorar, pues cuando parece que la gente se lanza a la calle, a callar las bocas de los políticos corruptos y trafulleros, nos colocan un campeonato de fútbol, o lo que toque, y nos encerramos en casa, salvo si la selección gana, que saldremos a la calle a abarrotar plazas y beber cerveza, como si al día siguiente nos subieran el salario un cien por cien, o si se acabara el paro, o como si las becas para los estudiantes-esos que si son el futuro verdadero del país-, no fueran a desaparecer de por vida, o como si la sanidad y la educación siguiera siendo pública y para todo el mundo. Como si hubiésemos aprendido a valorar lo que tenemos gratis, como si tuviésemos claro que a los profesores no se les agrede, sino que se les agasaja, y que a los médicos o las enfermeras hay que tratarlas con el respeto que merecen, por curarnos por un salario mínimo, y que va a ser menos, pues los políticos, apoyados por su fiel infantería de votantes del tonto de guardia, han decidido que los funcionarios no solo deben de tener el sueldo congelado, sino que hay que bajárselo, pues es necesario para salir de la crisis económica, o más bien de la estafa económica. Mientras se pierden miles de millones salvando bancos y banqueros.

No aprendemos, ni aprenderemos, seguimos en la misma, el presidente no da la cara, la oposición hace oposición, pero cuando tiene la oportunidad de llevar a cabo los cambios, no dice ni negros ojos tienes. Y por si fuera poco, mientras los hombres de negro nos intervienen, mientras venden el solar que ya es España, el presidente escurre el bulto, manda al caballo de Troya disfrazado de ministro de economía, y después, cuando ya no le queda otra, cuando debería caérsele la cara de vergüenza, sale y dice, que se va a ver a España en la Eurocopa, que es lo normal y que todo esta bajo control. Con dos cojones, nos estamos ganado el apelativo de república bananera de primer nivel, y lo que tenemos por gilipollas, y por aguantar todas estas estupideces a los toca pelotas que se aferran al sillón del poder estatal.

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