miércoles, 30 de julio de 2014

LUCES ERRANTES


Luces errantes en tierra extraña, sombras del pasado…futuro aplazado, duro camino del refugiado. Así de contundente y de triste comienza un tema benéfico del cantautor madrileño Ismael Serrano dedicado a los niños de la Franja de Gaza.

            Esos mismos niños que hoy mueren a centenares, casi uno a cada hora desde el comienzo de los últimos ataques en el territorio gazatí, hace veintidós días. He de reconocer que el artículo de esta semana iba a ir de otro tema, una historia de conspiración histórica, con un rey estúpido y un burdel de por medio. Pero no he podido resistirme, y lanzarme a teclear esta página después de escuchar al primer ministro del Estado de Israel, ese desecho de ser humano decir con toda serenidad: “no hay guerra más justificada que esta”. Mientras, sus soldados bombardeaban la única planta de energía de toda la Franja de Gaza, dejando más desamparados si cabe a su población.

            Memoria incomoda y frágil, y corta la de este tipo y la de otros tantos, que defienden el holocausto que está sufriendo el pueblo palestino de manos de su vecino. Curiosidades históricas que me revuelven las tripas de asco. Como se puede defender los crímenes a la humanidad. Me pregunto, cómo es posible que esas mismas personas que hacen homenajes anuales a los judíos masacrados por la locura nazi, locura contagiada por el que fuera el gran asesino, loco y malnacido de la historia de  Europa, y culpable de la mayor barbarie contra el ser humano cambien tanto su actitud y aptitud, cuando los muertos cambian de bando. Cómo esos mismos que hacen la labor tan loable de no dejar caer en el olvido y el pasado a los masacrados por Hitler y sus chicos, ahora puedan girar la vista y obviar la misma masacre del pueblo palestino. Al igual que en su día hicieron oídos sordos a las llamadas de auxilio, de otros hombres y mujeres, los que sufrieron el holocausto en los territorios de la antigua Yugoslavia, bajo el yugo-nunca mejor dicho- del sádico Slobodan Milošević, y sus acólitos maquiavélicos sedientos de sangre. ¿Qué excusa tienen? ¿Seguirá la Comunidad Internacional usando la excusa del nazismo? Ahora nadie se creerá que no eran conscientes del holocausto, ahora lo emiten en directo las televisiones. ¿Para qué sirve una Organización Unida de Naciones? La respuesta es obvia, o debería de serlo, para defender a los pueblos indefensos de los ataques de los poderosos y sádicos. Que les cuenten ese rollo a los muertos ucranianos, a los gazatís, a los de Malí. Ponzoña con valija diplomática a sueldo de los de siempre.

            Me indigna, me hace hervir la sangre escuchar a nuestros representantes políticos-y a los del resto de países de la O.N.U-condenar los hostigamientos en la Franja de Gaza, mientras siguen vendiendo y enviando armas a las autoridades hebreas. ¿Cómo se puede calificar de hostigamiento el bombardear colegios y hospitales atestados de niños, mujeres y enfermos? Ellos, se excusan en que en esos lugares se escondía un terrorista de Hamas. Y aunque así fuera, ¿Es justo masacrar a centenares de personas inocentes por detener a un culpable? ¿Se imaginan al ejército bombardeando un hospital o un centro comercial en Madrid o Barcelona porque allí se escondiera un supuesto terrorista? Aunque es cierto, que en esa forma de actuar el ejército israelí tiene un buen espejo en donde mirarse. Y sino miren como Estados Unidos-junto a sus dos bastardos aliados inglés y español-acabó con la figura del dictador iraquí Sadam Hussein. Reventando un país compuesto en su mayoría por personas que llevaban décadas sufriendo la malicia y la autocracia de ese mismo dictador. Un doble castigo para los de siempre, los que solo quieren vivir en paz, y ver crecer a sus hijos. Algo bastante complicado en según qué zonas de este perro mundo.

            De nuevo llueve sobre mojado en una tierra que no puede absorber más agua, ni tampoco más sangre de niños e inocentes que no tienen nada más que su vida. No lo tienen porque cuando consiguen levantar cabeza, construir una humilde vivienda, tener algo de alimento para alimentar a sus hijos-casi la totalidad de los habitantes de la zona sobreviven gracias a la ayuda humanitaria-, aparece en escena el ejército de Israel de nuevo, y con cualquier excusa los bombardea, los masacra, los arrincona en campos de refugiados, que más bien lo son de concentración y los mantienen alineados e indefensos a base de miedo. No puedo quitarme de la cabeza las declaraciones de un hombre palestino. Acababa de perder a los seis miembros de su familia bajo las ruinas de lo que fue un colegio, en el que se refugiaban de la ira de su vecino. Gritaba entre sollozos: “que quieren de nosotros, somos pobres no tenemos nada”. Algunos dicen que es un tema de religión, no creo que un dios-cualquier dios- merezca que se asesinen niños mientras juegan al futbol en la playa. Es un problema de matar por gusto, por demostrar que se es el más fuerte, el que más países poderosos tienen de su parte. Y es un problema grave de falta de memoria histórica, hay pueblos que defienden los interese de “su” pueblo, sin recordar las penas anteriores de ese pueblo que dicen defender.

            La Comunidad Internacional estará contenta, orgullosa de no haber hecho nada para que a día de hoy, Israel lleve más de 1.100 personas inocentes asesinadas. A veces pienso que sería mejor que amaneciera lloviendo napalm y nos fuéramos todos al carajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario